El empoderamiento y el crecimiento personal

Es un error pensar que  el empoderamiento es meramente un estado de euforia en el que uno cree tener el poder para hacer y lograr cosas, esto te puede llevar al rebote energético más extremo y sumirte en picos de depresión y frustración, ya que el empoderamiento no es algo instantáneo y pasajero.  Una persona que decide empoderarse está tomando una de las decisiones más importantes de su vida ya que es un camino que le llevará el resto de su vida, ya que este concepto hará que asumas la responsabilidad plena sobre todo lo que rodea a tu propia vida y asumir la plena  gestión de ella.  

El empoderamiento es una palabra aceptada por la Real Academia Española, deriva del término inglés «empowerment», y generalmente hace relación a cuando una persona o grupo de personas desfavorecidas socialmente toman responsabilidad de su situación y mediante su autogestión y autoconocimiento, mejoran sus condiciones de vida.”

Hay que entender que nuestro estado energético como fuerza o poder de acción es derivado de nuestro modelo de pensamiento. Este modelo obedecerá a tu consciencia y conocimiento sobre la vida en la tierra. Tu cultura, educación familiar, creencias, experiencias de vida, educación académica, conocimientos, han creado en ti una manera de pensar las cosas en general y en base a esto enfrentas los desafíos cotidianos de la vida, teniendo una conversación interna contigo mismo que argumentará las situaciones y en base a ésta te sentirás de una manera u otra. Aquí radica el secreto del verdadero empoderamiento. Lo que pienso modifica mi estado de poder,  ahí está el verdadero poder. Por eso sentirse desfavorecido como dice la definición anterior, es algo que empieza en tu forma de pensar. Modificando ésta y adquiriendo la plena responsabilidad en tu evolución, lo cambia todo.

El estado de motivación y la fuerza de voluntad son dos cuestiones que dependen única y exclusivamente de ti, las cuales son aquello que activarán el empoderamiento. El camino que hagas para activar esto será crucial en la creación de tu propia realidad. El alimento cotidiano que escuchas a diario juega un papel crucial en esto, ya que por costumbre pensamos según lo que vemos y oímos. Un primer paso es, no escuches cosas que te hagan sentir desarmonía. Escucha libros, documentales, conversatorios, seminarios, etc. En definitiva, aliméntate de  contenidos que te hagan sentir y comprender tu vida con perspectiva evolutiva.

¿Cómo lo hacemos? Entendamos pues estos dos conceptos tan importantes que van hacer que nos empoderemos. Primero la Motivación.

La motivación como poder personal

La palabra Motivación esconde un secreto en todo esto:   Motivo + Acción= Motivación nos muestra que la energía conocida como “estar motivado”, aparece cuando tengo un motivo y me pongo en acción. 

Cuando no sabes dónde ir, tu mente está flotando en mares de ideas, es por esto que uno quiere controlar la mente pero se le hace imposible. Además, cuando van pasando los días sin rumbo, lo que ocurre es que vas perdiendo las ganas  hasta de levantarte por las mañanas. No tener un plan de creación es el problema que está asolando a la humanidad. 

¿Cuál es tu motivo de vida? ¿Qué trabajo quieres realmente?¿En qué casa te gustaría vivir?¿Que viajes no realizas? Contéstate estas preguntas y date cuenta si a día de hoy te estás proyectando hacia un nuevo futuro o crees que ya lo tienes todo hecho y con repetir siempre lo mismo ya estás bien. 

No tener motivos es el primer síntoma de no conectar con tu empoderamiento. No esperes más a estar motivado para hacerlo porque funciona al revés. Piensa en ese día que tienes claro algo que quieres lograr. Ese día vuelas, todo va rodado y te sale bien. Pero nos hemos creído que esos estados y días son circunstanciales, y lo que tienes que empezar a entender que ese es tu estado natural. Ser humano no está adherido a que unos días te sientes mejor y otros peor. Conforme vayas madurando en tu modelo de pensamiento y te vayas alimentando de buenos contenidos evolutivos, el estado de empoderado pasará a ser tu estado habitual. Enciende tu motivación y tu realidad pasará a ser otra. 

El segundo concepto a comprender es la fuerza de voluntad.

Descubre tu Fuerza Interior

Lo primero que debemos entender es a qué nos referimos cuando hablamos de la Fuerza Interior. En este tramo del artículo vamos a dar claridad a este tema tan importante, y para esto tomaremos como referencia a la gran fuerza que es capaz de mover el cielo y la tierra. 

Todos hemos oído la frase hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, pero poco se ha explicado sobre esto. Lo que está claro es que si hay una fuerza capaz de bajar el cielo a la tierra esa es la voluntad. De ahí que denominemos a la Fuerza de Voluntad como aquella que nos permite lograr lo imposible. 

¿De qué hablamos cuando decimos Voluntad? Lo mejor es centrarse en el origen de la palabra y descubrir qué esconde. 

De lo que hablamos es de la emoción, certeza o seguridad con lo que nos alineamos cuando vamos hacer lo que elegimos. Emoción en su raíz etimológica significa fuerza que mueve. Es la fuerza interna con la que me muevo y voy a mover las cosas en mi realidad. Esta está mejor asociada a la Voluntad. Desarrollemos el tema:

VOLUNTAD Del latín voluntas– “intención, voluntad”.

Casualidad es Intención, es la palabra que utilizan en las enseñanzas budistas para hacer referencia a la energía que mueve el universo. Es lo que une lo que en verdad deseo para mi con la acción.

Los filólogos derivan esta palabra de Volo– “Querer, desear”. Justo como decíamos anteriormente, lo que deseas es igual que decir, tener un motivo. Pero es interesante ver el parecido que tiene “Voluntad” con el latín Volutar – “Voltear, dar vueltas, hacer girar”. En efecto, filosóficamente se enseña que la Voluntad es la Fuerza universal que hace girar los mundos; y a todos los seres vivos en torno a su propio centro, su propia ley. Fíjate que declaración más directa, en base a tu propia ley, es decir en base a tu modelo de pensamiento, manifestado en tus palabras, consciente o inconsciente, tu Verbo es la ley que crea todo lo que te envuelve en tu realidad y tu Verbo es la manifestación de tu modelo de pensamiento. Por lo tanto, si tomo consciencia de mis palabras, de mis respuestas, de mis pensamientos, etc. y soy capaz de modificarlo en base a la realidad que quiero lograr, generaré nuevas causas y por lo tanto la voluntad lo precipitará en mi mundo material. 

Por ello a la voluntad se la representó como una cruz que gira (svástica, que en sánscrito significa tanto “cruz bendita” como “la que por sí misma se mueve”); y los romanos, como muchas otras culturas del globo para quienes fue sagrada, eran muy propicios a representarlas en sus mosaicos. Estas dos palabras, “voluntad” y “voltear” (volver, dar vueltas, enrollar) derivan de la misma raíz indoeuropea, VEL.  (Importante recordarles que estamos descifrando un símbolo como es una palabra, por eso encontrar su etimología más original es importante para que sin distorsiones temporales llegue a nosotros la pureza de su mensaje. El indoeuropeo es predecesor del latín y del griego por lo que es una raíz más antigua y por lo tanto, menos distorsionada). Pero también esta raíz significa: “desgarrar, cortar”. Sólo la Filosofía esotérica puede armonizar estos tres significados, aparentemente distintos: querer, hacer girar y cortar; al relacionar la Voluntad con el Hacha de Doble Filo, símbolo de la Fuerza interior (el querer del Alma, la Voluntad), que voltea en las tinieblas y las desgarra, abriendo el paso a la luz. La explicación de VEL empieza a ser muy similar a la ley de Causa y Efecto que abordaremos en el próximo artículo, pero ahora sigue bien el concepto: Querer (futuro) es aquello que abre posibilidad a una nueva realidad, una vez abierta, se da el empoderamiento que hace girar (presente) la energía de poder constantemente en movimiento, de modo que puedo cortar con el pasado. Por lo que la voluntad está envolviendo todos los tiempos a la vez.

Piénsate a ti como un hacha de doble filo. Por una parte cortas y desgarras tus tinieblas (venidas del pasado) y por la otra parte das paso a la luz (lo que quieres ver en tu futuro). 

En griego, “Voluntad” es Boule, que significa también “determinación, resolución, plan”. Aquí la importancia de tener un Plan. Platón relaciona esta palabra con Bole – “tiro, disparo, lanzamiento” (aplicado especialmente al lanzamiento de flechas). Por ejemplo la palabra “bólido” es un “proyectil”, un “dardo”. Los griegos aplican también esta palabra al Oriente (Bole Helion), desde donde el Sol lanza sus dardos de fuego; y a las miradas, verdaderos dardos de voluntad. La voluntad como acelerador de la realidad. 

También está la parte contraria. Abulia significa “sin fuerza, sin voluntad”; sin capacidad de lanzar estos dardos de voluntad, bien porque carece de estas “flechas”; o porque las ha agotado sin dar en el blanco (es decir, las resoluciones no han llegado a buen efecto); pues como dice Platón, “Abulia es la desgracia de aquel a quien se le frustra un propósito”. En definitiva, sin Plan, estancados y llenos de culpa. Recuerda que en el error logras aprendizajes.  Nunca se falla, siempre se aprende. Sigue intentándolo hasta lograrlo.

Si en griego profundizamos aún más esta palabra nos encontramos con Bous– “Buey, Toro”; (aquí el Toroide, forma de la energía de todo en el universo) que en todas las culturas indoeuropeas fue símbolo de los rayos del Sol. Cuando en Grecia explicaban que Mercurio (como símbolo de la Inteligencia, y también como planeta) roba y apacienta a los bueyes de Apolo (los rayos del Sol) se refieren a un profundo misterio astrológico y teogónico.

Los bueyes representan los rayos del Sol en su sentido físico y los rayos del Logos en un sentido metafísico. La Voluntad sería, según esta etimología, el haz de rayos del Dios-Uno; las chispas del Fuego divino, “sembradas” en la Naturaleza. Los filósofos antiguos explicaban que la evolución es el largo camino de las Almas, en su retorno hacia el Único (el Solus). Por la mañana los bueyes salen de su establo y recorren los montes; en la noche vuelven a juntarse en sus rediles. Así las Almas (la Voluntad, Atma, en sánscrito). En el Amanecer de un Manvántara o Edad cósmica, emprenden su ciclo de experiencias; para volver de nuevo en la Noche (Pralaya) a descansar en el seno del Logos.

En síntesis, analizando la etimología de Voluntad, la encontramos relacionada con:

1-La Fuerza que hace girar y ponerse en movimiento a todas las cosas. Representada como la svástica.

2-El impulso divino que corta y desgarra; que libera a las almas de sus ataduras; que rompe violentamente las limitaciones. Representada por el Hacha de Doble Filo.

3-Las Chispas o Rayos del Dios Uno, que de Él surgen y se desprenden, para volver de nuevo a Él. Representado por una lanza, una chispa o una flecha, o una irradiación, o el rayo mismo.

Aquí la fuente del texto etimológico

La voluntad es la clave para tomar la fortaleza sobre tu realidad y nos abre las puertas de la ley hermética universal de Causa y Efecto. 

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