¿Te has preguntado alguna vez si tienes un Espíritu dentro de ti?

¿Te has preguntado alguna vez si tienes un Espíritu dentro de ti?

Permíteme decirte querido lector, que no lo tienes, TÚ eres el espíritu, contenido en un envase orgánico que conocemos como el cuerpo humano, a través de otro cuerpo intermedio que hace de enlace, que es el que conocemos como alma. El primero de ellos está conformado por millones de células, las cuales tienen  múltiples funciones tales como secretoras, metabólicas, defensivas, de control, reproductoras, estructurales, de soporte, etc., que a su vez múltiples agrupaciones de estas células conforman tejidos, órganos, aparatos, sistemas y así sucesivamente. 

Por consiguiente, este cuerpo material orgánico sensitivo te permite elegir, crear, diseñar y experimentar las grandezas que puedes llegar a concretar y hacer que existan en este plano físico, utilizando y adquiriendo información en parte del exterior por medio de todos tus sentidos, estando en contacto con una realidad creada en base a la información dada y registrada en el segundo de los cuerpos desde antes de atravesar el portal por medio del cual llegas a este espacio tiempo.  

Por lo general y a falta de conocimiento, esta realidad creada ha sido formada inconscientemente, no siendo así elegida por tu ser, sino más bien en muchos de los casos impuesta por otros sin darnos cuenta de ello, ya que entre tu ser y el cuerpo hay una interferencia de información elegida pero también otra y en gran cantidad, introducida sin darte cuenta.

No podemos desligar al espíritu de la materia. La espiritualidad es una fuerza interior, la cual debe ser encontrada por ti mismo y que capacita al hombre/mujer para asumir la plena responsabilidad de la creación de su propia vida. Explorar la espiritualidad a través de la creatividad en el mundo de la materia, es un viaje muy inspirador para que puedas crear tu propio destino y vivir la vida que ilusionas y deseas. Si no eres capaz de despertar y elegir tu propio destino, ten por supuesto que otros ya lo han hecho por ti, razón por la cual te suceden cosas que no entiendes el porqué.

Cuando se habla de espiritualidad se está hablando de una dimensión esencial de la persona humana, donde se desarrolla una fuerza interior que capacita al hombre/mujer para resolver y disolver circunstancias que están siendo creadas por sí mismo aunque sea de forma inconsciente, sometido y programado a una codificación que no del todo va a ser errónea, sino que son justamente generadas para entender, integrar, vaciar, y trascender ese sufrimiento en libertad, ese dolor en disfrute, ese odio en amor, ese sufrimiento en felicidad, esa represión en liberación, esa carencia en abundancia, esa condena en perdón. 

Direccionarte y convertirte en uno solo con tu Espiritualidad, te dará la posibilidad de crear en libertad, tomando en cuenta por supuesto dosis de respeto con todas y cada una de las formas de vida existentes. Plena responsabilidad en todos los efectos que logres de esas causas de creación que lleves a cabo, desembocando en una plena independencia de destino viviendo la plenitud de tu propia experiencia elegida, la cual te proporciona fuerza de accionar hacia eso que tomaste como camino o como proceso de vida.

Por lo tanto, tu elección, tu destino, tu día a día, se convierten en tu propia verdad experimentada, acumulando infinitos aprendizajes. 

Es aquí donde ocurre la magia, la integración de tu Ser, no existe división alguna en tu existencia. Por lo que, es mucho más fácil disfrutar espiritualmente cada una de las cosas que realizas en lo cotidiano, adentrándote en un estado de presencia absoluta, en un estado puro de Gracia. 

Las condiciones y circunstancias de nuestra vida cotidiana solo reflejan precisamente los datos de conocimiento y estado de consciencia de cada individuo, por lo que intentar cambiar el mundo exterior antes de evaluar y realizar las modificaciones necesarias a nivel interno y resignificar el concepto de nosotros mismos, es luchar en contra de algo que nunca vas a conseguir, que es un cambio verdadero y sostenido en el tiempo.

El arte de crear desde el Alma integrando la espiritualidad, que es unir el espíritu al cuerpo, es entrar directamente y sin intermediarios en contacto con las múltiples posibilidades existentes de experiencias posibles, tantas como seres humanos hay en esta Gaia. Además podrás observar como la manifestación de tu espíritu, en su máxima expresión y vibración en el amor, puede crear y generar vida en este plano físico. Podrías ser capaz detalladamente de contemplar infinitos ríos de sustancia de color verde esmeralda, donde vislumbraras y descubrirás que se trata ni más ni menos que de plasma, sustancia material en su estado luminoso.

Podrás hacer consciencia de cómo desde esa parte más sutil de la materia, a través de ti y tu consciencia, se encarna y se convierte en lo más denso, generando vida material pura. 

Y en un abrir y cerrar de ojos, podrás vivenciar con una conexión inmortal atemporal hacia tu interior y desde lo más puro de tu corazón, notas sonoras como un destello de luz lleno de escachas, luces de diferentes colores que a su vez se descomponen y dividen sus partículas en ondas aún más pequeñas pero llenas de luz cada vez más vivas y vibrantes a una alta intensidad y resonancia, nunca antes vivido. Es ahí, precisamente en el puro centro de todo ese universo de maravillas, donde tú estás. Ahí estás impecable, asombroso, lleno de eternidad infalible, majestuoso, radiante un universo infinito en el cual piensas que es la primera vez que respiras eso, pero es indubitable el sentir que es ahí donde perteneces, que es ahí de dónde vienes y es ahí hacia donde te diriges. Pero sabes que nunca te has ido de ese mismo lugar, entrelazas una sensación, emoción, vivencia, es una experiencia única. Donde esa diáfana destreza, ese espacio etéreo donde nada es pero todo es al mismo tiempo, donde reinan virtudes como la belleza, la bondad, la verdad, la libertad, lealtad, compromiso, valorización, confianza, amistad y todo esto te convierte en confidente con El AMOR. Un amor que se da en conexión con lo absoluto, todo lo que se percibe con todo lo que se puede ver, pero también con lo que no, y empiezas a sentir un impulso de un gran deseo de convivir cada instante con todo lo que te rodea desde esa experiencia, y llega tu gran deseo de coexistir en ese estado, habitándolo en el aquí y ahora. 

El amor es la única llave que abre cualquier cerradura, indiferentemente sea cual sea, llega a tu percepción que se trata del lenguaje de tu propio espíritu, por medio del cual te logras comunicar con otros seres en diferentes planos de consciencia. Sin embargo, te das cuenta que esos otros seres se desvanecen y que se convergen en un solo SER y te das cuenta que nunca te has ido de ese estado, perteneces ahí, estuviste, estás y estarás ahí, con esa integridad por una eternidad. 

Para que logres un buen acoplamiento espiritual, cuida tanto de tus alimentos físicos, como de tus alimentos emocionales y espirituales. Cuida bien la información con la que alimentas a tu cuerpo. Recuerda incluir nueva información a tus glándulas por medio de nuevas experiencias, aprendiendo, desarrollando y conectando con inéditas habilidades, con las cuales instaures un sistema neuronal en función a lo que deseas recibir en esta encarnación. Siente en tu propio corazón y evalúa a diario que exista una verdadera coherencia entre lo que deseas, piensas, dices y haces. Conforme vayas caminando y escales en tu evolución espiritual/material, accederás a más conocimiento en todas las áreas de tu vida. 

Una experiencia vivida e integrada por Katty Vargas Velásquez

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